LIEUX DE MÉMOIRE et D'HISTOIRE
de L'IMMIGRATION et de L'EXIL ESPAGNOLS en ÎLE-DE-FRANCE
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Consejería Laboral (o de Empleo y A. Sociales)

1954 hasta la actualidad



En 1954 se creó, en la propia Embajada de España, la figura del agregado sindical o agregado laboral que dependia del Servicio Nacional de Encuadramiento y Colocación (SNEC) y al que competían los temas relacionados con los trabajadores españoles instalados en Francia. A partir de 1956, fue el recién creado Instituto Español de Emigración) IEE quien pasó a asumir los asuntos en materia de emigración. En la actualidad su denominación es Consejería de Empleo y Asuntos Sociales.


En 1954, tras la normalización de las relaciones entre España y Francia, se firmaron un conjunto de acuerdos comerciales entre ambos países, entre el que cabe destacar la apertura de las fronteras que permitió el inicio de la ola migratoria “económica”.

En aquél momento ya residen en Francia unos 300 mil españoles, la mayoría de ellos provenientes de la emigración del primer tercio del Siglo XX y del exilio posterior a la Guerra de España. Hasta la creación del Instituto Español de Emigración, es el Servicio Nacional de Encuadramiento y Colocación (SNEC) quien tiene las competencias relativas al control de flujos migratorios, y en 1954 se crea, en la propia embajada, la figura del agregado sindical o agregado laboral, al que competían los temas relacionados con los trabajadores españoles instalados en Francia. A partir de ese ese mismo año, empezaron las conversaciones en materia migratoria entre las administraciones de ambos países y en marzo de 1956 el Office National d’Immigration (ONI) y el SNEC firmaron un primer Acuerdo sobre migración de temporeros.

A partir de 1956, fue el recién creado IEE quien aseguró las relaciones con las instituciones francesas en materia de emigración. Su función principal siendo la de facilitar el reclutamiento de trabajadores y la de controlar los flujos migratorios, evitando en la medida de lo posible las contrataciones “espontáneas o posteriori” de españoles entrados en Francia con pasaporte de turista. En 1957 se firmó otro Acuerdo sobre Seguridad Social, en el que se aseguraba a los emigrantes españoles los mismos beneficios y prestaciones sociales de que disfrutaban los ciudadanos franceses.

A partir de finales de los años 60 empezó a descender el flujo de emigrantes hacia Francia, lo que trajo consigo que la administración del IEE centrase su acción política en las labores de asistencia a la colonia española, la que acentuó a partir de mediados de los 70, cuando Francia cerró sus fronteras a la emigración y la economía española había dejado de ser excedentaria de mano de obra.

Según María José Fernández Vicente :

Esta política asistencial a favor de la colonia española en Francia estuvo marcada por varios factores. El primero de ellos fue la propia configuración de la colonia, caracterizada por la importante presencia de refugiados de la guerra así como de partidos políticos y sindicatos de izquierda españoles en el exilio. La necesidad de evitar que esta parte de la colonia « contaminase » a unos recién llegados considerados como apolíticos justificaba la necesidad de un mayor control y vigilancia. Este control de carácter « policial » debía ser disimulado y camuflado para evitar el roce con unas autoridades francesas siempre dispuestas a defender la causa republicana y oponerse a la dictadura « fascista » de Franco.

Además, la necesidad de mantener buenas relaciones diplomáticas con las autoridades galas era vital para un Régimen franquista deseoso de participar en una Europa en plena construcción.”

A partir de 1967 y hasta 1975 se crearon 13 Oficinas laborales, dependientes de la agregaduría laboral de Paris. Su cometido era de asistir al emigrante, sobre todo en materia jurídica y laboral. La Consejería fue instalada en un primer tiempo en la Av Perrichon (Paris 16) y luego fue trasladada, hacia 1966, al 11 Av d’Eylau (Paris 16) y hacia 1976 a su ubicación actual, en el 6 rue Greuze, (Paris 16). A principios de los 70 se abrió una oficina en el 160 Av Paul Vaillant Coutier en Saint Denis, y un Centro de Acogida en el 36, Bd de l’Hopital, (Paris 5), justo enfrente de la estación de Austerlitz, y cuyo cometido era acoger, orientar y albergar durante unos días a aquellos emigrantes que llegaban sin contactos previos que les permitiesen ser totalmente autónomos.

Según María José Fernández Vicente :

Para desarrollar sus tareas de asistencia, las 13 Delegaciones del IEE contaban con un total de 16 asistentes sociales encargados de los problemas sociolaborales de los españoles : problemas salariales, dificultades en el cobro de las prestaciones sociales, gestión del retorno, asistencia jurídica en caso de conflicto laboral, etc.57
“Del mismo modo, para desempeñar sus cometidos de vigilancia y control de los trabajadores expatriados, estas delegaciones contaron muy a menudo con toda una red de agentes repartidos por aquellas empresas que empleaban a numerosos trabajadores españoles. Con la excusa de « informar a los trabajadores y ayudarles en caso de problema », esos corresponsales intentaron por todos los medios evitar el acercamiento entre estos nuevos emigrantes considerados como « apolíticos » y los sindicatos franceses, y entre los emigrantes y los sindicatos y partidos políticos españoles de izquierda exiliados en Francia.

Evitar el retorno masivo de los emigrantes

Este autor prosigue, afirmando que :

A partir de mediados de los 70, cuando la crisis económica condujo a las autoridades francesas a favorecer el retorno de los inmigrantes, empezaron a aumentar las demandas de ayuda al retorno formuladas por las asociaciones de españoles en Francia.60 Sin embargo, la falta de medios económicos y sobre todo de voluntad política impidieron la puesta en marcha de una verdadera política del retorno que acompañase al emigrante en su vuelta a España y solucionase los problemas relacionados con su integración en el mercado laboral español (reconocimiento de los años trabajados en Francia, convalidación de cursos y formaciones profesionales realizadas en el país vecino, etc.). El miedo a que la aplicación de una política de retorno diese lugar a la vuelta masiva de las « huestes » españolas en Europa explicaría la ausencia de medidas en este sentido

Controlar el mundo asociativo

Fernández Vicente, añade que :

Promover y encuadrar las actividades de ocio de los emigrantes en Francia constituía el cuarto y último aspecto de la política asistencial del IEE. Para ello, los agentes del Instituto, de la mano de sus delegados permanentes en Francia, optaron por privilegiar los contactos con el cada vez más nutrido e importante mundo asociativo español.
La primera forma de intervención del IEE en estos centros asociativos fue vía su financiación parcial. Aprovechando que estas asociaciones necesitaban a menudo ayudas financieras, tanto para su creación como para su posterior funcionamiento, los sucesivos Delegados del IEE en Francia optaron por vincular las ayudas oficiales a estos centros a su fidelidad al Régimen o, al menos, a su carácter « apolítico ».74
« A través de los Consulados, y de abajo a arriba, cuando hallamos un grupo de hombres bien dispuestos y con espíritu de unión, fomentamos el nacimiento de Hogares españoles, a los que se les facilita orientación jurídica y social, e incluso algunos medios económicos. Si dan muestra de continuidad y perseverancia en su tarea, se le facilitan libros, discos etc. y se establece una permanencia de una Asistente social de esta Agregaduría que, en días y horas fijos, tiene un consultorio laboral y social. Simultáneamente, son incluidos por los consulados en los proyectos de Plan asistencial del Fondo Nacional de Protección al Trabajo. Si dichos proyectos son aprobados, se facilita anualmente una subvención que oscila entre las 50 y 100.000 pts., según la importancia del Hogar, la tarea realizada y el número de afilados. Cuando nace espontánea- mente un Hogar, y nos demuestra cierta continuidad, una vez que hemos efectuado una en- cuesta para conocer sus orientaciones, operamos como en el punto anterior, tras un periodo de observación.
 »

La falta crónica de medios en la mayoría de estas asociaciones fue utilizada por el IEE, vía el agregado laboral, para extender una sutil propaganda consistente en llenar las bibliotecas y videotecas de estos centros con libros, carteles, películas, etc. que difundían una imagen muy positiva del Régimen de Franco y que ahondaban en el concepto patriótico y chauvinista de la nación cultivado por el franquismo.
Otra de las medidas utilizadas para facilitar el control de estos centros, cada vez más numerosos y dispersos por todo el territorio francés, fue favorecer encarecidamente e incluso financiar su unión en el seno de una gran federación de centros españoles en Francia. En 1968 nacía así la Federación de Asociaciones de Emigrantes Españoles en Francia (FAEEF). Ampliamente subvencionada por el IEE, la FAEEF pasó de federar 4 centros en el año de su fundación, a 48 en 1971.

Sin embargo, ni la táctica de « comprar » la fidelidad de estos Centros, ni el favorecer su unión para facilitar su control, dieron los resultados esperados. Por iniciativa de la propia FAEEF, las relaciones con el IEE fueron más bien de intercambio e incluso de simbiosis : si las autoridades españolas obtenían de la Federación un mayor eco de su política asistencial y cultural –mediante la difusión de convocatorias de becas de estudio, la promoción de colonias de vacaciones, etc.– ésta obtenía a cambio recursos tales como subvenciones, los servicios de un asistente social, etc.
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Références

- Fernández Vicente, María José, "Las relaciones del IEE con Francia", in HISTORIA DEL INSTITUTO ESPAÑOL DE EMIGRACIÓN, p. 147.

- Fernández Vicente María José, Calvo Salgado Luís M., Kreienbrink Axel, Sanz Díaz Carlos, La política migratoria exterior de España y el IEE del Franquismo a la Transición, Edita y distribuye : Ministerio de Trabajo e Inmigración Subdirección General de Información Administrativa y Publicaciones.

DOCUMENTS
Consejería de Trabajo y Asuntos Sociales. Memoria 2007
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